La Ivermectina: Altas dosis en el tratamiento de infección por SARS-CoV2 (COVID-19): Un caso de resolución molecular

A continuación, presentaremos un artículo elaborado por el Dr. Antonio Camargo, Director Científico del Instituto ONKOS, acerca del uso de la Ivermectina en el tratamiento de infección por SARS-COV2 (COVID-19) y su experiencia y testimonio personal acerca del uso del medicamento.

La reciente pandemia del coronavirus ha desatado una carrera sin precedentes a nivel mundial en busca de una terapia ideal contra el patógeno. Científicos de todo el mundo se han puesto rápidamente a la zaga, en la búsqueda del tratamiento o cura a través de medicamentos, vacunas, técnicas y otros, en el intento de eliminar el SARS-COV2.

Desde que explotó la epidemia en WUHAN, se analizaron primero, por los equipos científicos médicos chinos, miles de librerías sobre fármacos con el propósito de descubrir aquellos con potencial suficiente para eliminar el virus, eligiendo finalmente un reducido grupo de medicamentos luego de semejante tamizaje. Lo mismo hicieron por su parte, varios frentes científicos europeos y norteamericanos, dedicándose prioritariamente al estudio incansable de las estructuras cristalográficas, proteicas y virales, con el afán de encontrar y desarrollar las “vacunas” lo más rápido posible. Así, en un estudio mancomunado a nivel mundial, se permitió obtener y descubrir rápidamente dichas estructuras y, con tal información compartida entre los diversos equipos, hoy se viene trabajando incansablemente en el descubrimiento de anticuerpos bloqueantes y las ansiadas vacunas.

Ante el descontrolado avance de la pandemia que ha cobrado ya cientos de miles de vidas a nivel mundial, desde el mes de febrero hasta la actualidad, el uso de ciertos medicamentos guardados en la despensa han recobrado vital importancia, tal es el caso de la HIDROXICLOROQUINA y CLOROQUINA, probadas inicialmente por los chinos, y posteriormente por la famosa combinación experimental realizada por el Instituto de Marsella, liderada por Didier Raoult, quien encontró un pequeño pero notable beneficio de uso combinado entre la Hidroxicloroquina y Azitromicina, sustentado en un estudio de orden científico ampliamente difundido, con una data de más de 1000 pacientes en la que demostró que aquellos pacientes infectados que usaban dicha combinación precozmente, aproximadamente un 0.5% del total de ellos evitaban llegar graves a los hospitales, a diferencia de la media del 5%, que complicaba su cuadro clínico ante la falta de dicho tratamiento. Una diferencia significativa.

Muchos otros medicamentos están en fase de investigación en este momento, todos apuntan a lo mismo, curar o erradicar el virus rápidamente, sin embargo, hasta el momento sólo se tienen datos parciales, poco prometedores y nada alentadores. Es el caso del REMDESIVIR por ejemplo, un medicamento muy publicitado desde sus fracasos iniciales en el tratamiento del ébola, pero que cobró cierta relevancia en esta pandemia, convirtiéndose en el medicamento más mediático pero con respuestas significativas bastante pobres, demostrado en un estudio donde sólo acortaba entre 4 a 5 días el período de hospitalización en pacientes graves, pero sin ningún impacto sobre la mortalidad general (misma mortalidad en ambos grupos prácticamente), aún así, la FDA autorizó el uso de emergencia de este medicamento para ser utilizado a la brevedad y seguir juntando data experimental.

El 03 de abril de este año fue publicado rápidamente un Estudio por el Equipo de León Caly et. Al, del Laboratorio de Referencia de la Universidad de Enfermedades Infecciosas de Australia, el artículo se titula:

En este estudio los científicos australianos descubrieron un hecho impresionante: El SARS-COV2 era inhibido potentemente por concentraciones micro molares de 2 a 5 “umols” a la presencia del fármaco llamado IVERMECTINA en lapsos de tiempo my cortos. Así, a las 23 horas de la primera exposición de las células infectadas, se había logrado una reducción del 93% en la solución sobrenadante del total de virus, y a las 48 horas de exposición, prácticamente el 99.8% del virus había sido erradicado completamente de las células infectadas. Es decir, dentro de las 48 horas de iniciado todo el proceso, se cuantificó una reducción dramática, con una disminución de 5000 mil veces la presencia de ARN viral, algo realmente sorprendente.

Estos datos interesantes fueron además presentados por Caly y su Equipo, ya que la IVERMECTINA es un fármaco ampliamente utilizado en el mundo, por millones de dosis para el tratamiento de la filiariasis y la oncercasis principalmente en humanos, amén de otros usos, habiendo sido inclusive motivo de un Premio Nobel en Medicina.

(…) «Un fármaco premiado con el Nobel podría frenar la transmisión de la malaria» (William C. Campbell, de la Universidad Drew, en Estados Unidos, y Satoshi Omura, de la Universidad de Kitasato, en Japón, que aislaron el precursor de la Ivermectina de un organismo descubierto en una sola muestra de suelo recogida en Japón en la década de 1970 en variedades de estroptomyces, siendo premiados el año 2015 en Medicina y Fisiología por su contribución a escala masiva.)

Si bien el equipo australiano había desarrollado ya numerosos estudios en diferentes tipos de virus, el último de ellos, el dengue, donde lograron reducir la carga viral notablemente con el uso de la IVERMECTINA; ello planteó nuevas interrogantes, principalmente en lo relativo a la dosis del fármaco.

Normalmente la dosis convencional de la IVERMECTINA es bastante baja y única, indicándose en promedio 200ug/kg. de peso (unos 12 miligramos por persona de 60 kg), esto para filariaisis. Pero la pregunta surge cuando se trata de eliminar un virus tan letal como el SARS-COV 2.

Es de resaltar entonces, que Estudios realizados por Aránzazu Gonzáles Canga et.al., demostraron una seguridad notable con dosis más altas que las sugeridas, así, usando dosis de 1000ug/kg. por 3 días, por ejemplo, no se notaron efectos adversos, incluso con dosis adicionales de 200ug/sc, no hubo problema alguno, resaltando que el metabolismo del fármaco es de amplia distribución, principalmente en los peroxisomas hepáticos (se ha probado diversas dosis que oscilan entre 30 y 120 miligramos y no se reportan tampoco efectos adversos).

En otro artículo reciente publicado por Virginia D. Schmith, PhD et al. de Nuventra Pharma Sciencies, se plantea que las dosis únicas aprobadas por la FDA son insuficientes para el control del SARS-COV2, ya que para alcanzar la dosis necesaria  que permite eliminar este virus, debe estar en el orden de 35x, superiores a las usadas en las dosis convencionales; por ejemplo, la concentración a una dosis de 150 a 200 ug/kg sólo alcanzan 46,6ng/ml, mientras que para alcanzar el IC 50 de 2 umol suficiente para eliminar la mitad del virus, se requiere una concentración de 1750mg/ml (37 veces más la dosis convencional), es decir, necesitaríamos para una persona de 60 kg. en promedio utilizar no solo 12 mg, sino aproximadamente 400mg por dosis.

En vista a estudios de tolerancia excelentes que señala Guzzo et. Al, con dosis de hasta 120 y 200mg. se plantea que es posible alcanzar (administrando diariamente el producto por unos pocos días), concentraciones equivalentes al 1/4 del IC 50 a dosis convencionales, y mucho más altas si utilizamos las dosis que hoy planteo, a propósito de haberme infectado y luego combatido personalmente este terrible patógeno.

La presente experiencia clínica demuestra por vez primera, tomando data de estudios y registros de pruebas moleculares que determinan objetivamente la carga viral del infectado, acerca del uso de la IVERMECTINA administrada en dosis planas de 60mgs por día, por 3 días seguidos en un primer caso, y otras más altas como las experimentadas en carne propia por el autor del presente artículo.

MI TESTIMONIO Y EXPERIENCIA PERSONAL

En efecto, el sábado 9 de mayo, a raíz de un eventual contacto de alto riesgo en días anteriores, decidí realizarme un Hisopado Nasofaríngeo para la realización de una prueba molecular en las instalaciones del Laboratorio de Genómica y Biología Molecular “XECUENXIA”. El resultado del PCR en TR, obtenido a las pocas horas, se expresa en el gráfico que incluyo a continuación:

Figura 1

Legend:
NEG (NTC) – Sample cancelled due to NTC Threshold.
NEG (R. Eff) – Sample cancelled as efficiency less than reaction efficiency threshold.

This report was generated by Rotor-Gene Q Series Software 2.3.4 (Build 3)
Copyright 2013 QIAGEN GmbH. All Rights Reserved.

Ante este diagnóstico, inmediatamente inicié el tratamiento basado en la información recopilada en los estudios previamente citados y además, en varios casos con diagnóstico de COVID moderado de pacientes infectados, a los que días antes, con dedicación y mucho cuidado había tratado con dosis más bajas de IVERMECTINA, obteniendo resultados satisfactorios, pero lentos.

En mi caso, el protocolo de tratamiento, considerando la alta carga viral que presentaba en la prueba molecular, auguraba un pronóstico bastante reservado.

El protocolo fue el siguiente: Debía alcanzar un teórico del 50% del IC 50 de 2 umol. Calculado por L. caly, así que decidí utilizar dosis planas de IVERMECTINA de 60MG (2 Frascos de QUANOX) en ayunas, en medio vaso de agua diariamente por 4 días y luego 30 miligramos en dosis planas por 3 días más.

Figura 2. 

Legend:
NEG (NTC) – Sample cancelled due to NTC Threshold.
NEG (R. Eff) – Sample cancelled as efficiency less than reaction efficiency threshold.This report was generated by Rotor-Gene Q Series Software 2.3.4 (Build 3)
Copyright 2013 QIAGEN GmbH. All Rights Reserved.

Como se puede observar en la Figura 2, este resultado corresponde a un nuevo control molecular luego de 3 días de iniciado el tratamiento con dosis de 60 mg. de IVERMECTINA diario, resaltando impresionantemente el hecho de que ya no encontramos positividad al virus, se observa que la carga viral es completamente negativa a la presencia de este, graficada por la línea verde debajo de la roja, indicando la desaparición completa del patógeno luego de 3 días de tratamiento con este medicamento.

Como se puede apreciar, esta es la primera evidencia absolutamente objetiva, en el sentido de que luego de un tratamiento exitoso con dosis relativamente altas de IVERMECTINA, se logra alcanzar al menos un nivel calculado de 50% del IC50 para eliminar el virus según lo expuesto en el Estudio de León Caly et.al., y hoy plenamente corroborado in vivo por el suscrito.

En tal sentido, no debe utilizarse subdosis de IVERMECTINA, ya que esta puede causar la falsa impresión de lograr algún efecto, aunque esto no se descarta; merece en todo caso apostar por las dosis máximas toleradas y sugeridas con la finalidad de erradicar eficazmente el virus y lograr tasas rápidas de curación de la enfermedad.

Con este Estudio propio (Caso Reporte), me queda la evidencia que la IVERMECTINA representa hasta el momento el agente “coronicida” más potente y eficaz que existe para el rápido tratamiento y ataque del patógeno, por lo tanto sostengo que su aplicación merece ser masiva ante la convulsión de la pandemia, pues su uso es de aplicación sencilla y muy superior en cuanto al perfil de seguridad y toxicológico frente a otros fármacos.

Magdalena del Mar, 20 de mayo de 2020